La marcha indígena que defiende el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), que intenta ser dividido por un proyecto carretero impulsado por el gobierno de Evo Morales, ingresó al centro político del país, donde fue recibida por una multitud de gente que se dio cita al lugar para expresar su respaldo a los movilizados.
A las 14.30, la cabeza de la marcha indígena ingresó a la plaza Murillo en medio del repique de las campanas de la Catedral y la ovación de centenares de paceños, que recibieron a los movilizados con lágrimas en los ojos y expresiones de solidaridad espontánea.
La columna de los marchistas ingresó a la plaza Murillo por la calle Ayacucho y pasó por el frontis del Palacio Legislativo.
Un marco humano impresionante recibe la marcha indígena, que recorre las diferentes calles y avenidas de la ciudad de La Paz en defensa del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), en medio de la expresión de solidaridad espontánea de los miles de paceños de diferentes edades y clases sociales.
A lo largo de todo el recorrido, decenas de mujeres y varones emocionados lloraban al ver pasar a los indígenas que marcharon desde el pasado 15 de agosto de Trinidad y luego fueron violentamente reprimidos por los policías cuando se encontraban cerca a Yucumo el 25 de septiembre.
Los paceños con pañuelos blancos, banderas del tricolor boliviano, carteles y otros elementos de expresión de apoyo recibieron a los indígenas. “Hermanos bienvenidos, están en su casa, llegaron, se pudo”, abrazó una mujer emocionada con lágrimas en los ojos a una de las marchistas a la altura de la plaza Villarroel.
Los estudiantes de las escuelas, colegios, universidades y de otras instituciones de educación también salieron con sus bandas de guerra a las calles a dar la multitudinaria bienvenida. Un grupo de los escolares de la Unidad Educativa Andina sorprendieron a los movilizados con sus disfraces de flores y animales del TIPNIS.
“Yo represento al TIPNIS con un tucán, porque esta ave se morirá si construyen la carretera por esta zona”, dijo Nicolás, un estudiante de ocho años de edad de la Unidad Educativa Andina.
Por su parte, los indígenas marchistas no dejaban de agradecer a los paceños que los aplaudían de manera interminable. “Realmente es sorprendente este recibimiento, muchas gracias La Paz, gracias Bolivia por su apoyo”, dijo uno de los indígenas del TIPNIS.
La expresión de solidaridad de los paceños no sólo fue expresa por las personas mayores, que llevaron alimentos, agua, mates de coca, masitas, ropa y otros artículos para los marchistas, si no también por los menores de edad citadinos que entregaron sus peluches y otros juguetes a los niños marchistas.
Grupos de jóvenes con sus cuerpos pintados en apoyo a TIPNIS se plegaron a la masiva concentración. Los vecinos de los edificios, que no salieron a las calles, flamearon banderas desde sus ventanas.


ABI








