Por Agencia de Noticias Fides ANF. -
Desastres naturales asolan al departamento de Cochabamba con cambios bruscos de temperatura, lluvias y riadas en la zona tropical, granizadas en las provincias andinas y una especie de “tornado o tormenta eléctrica” en la zona sur de la ciudad del valle.
El fenómeno climático que más alarma provocó a los vecinos de la zona y autoridades locales, fue el tornado que se registró la tarde del miércoles en la zona sur de la ciudad, afectando a las comunidades de Pucara y La Tamborada.
Según técnicos y versiones de los propios vecinos, se trató de un extraño fenómeno nunca antes visto en Cochabamba por sus características, y por su fuerza devastadora ya que destruyó casas, arrancó árboles de cuajo y causó pavor entre los pobladores de las zonas afectadas que no entendían lo que pasaba.
Según evaluaciones preliminares de la Unidad de Gestión de Riesgos de la Gobernación de Cochabamba (UGR), más de 20 viviendas fueron semidestruidas, una quedó destrozada, hay postes de luz debilitados e inclinados y una granja de pollos devastada.
El gobernador Edmundo Novillo junto a técnicos, efectivos policiales y bomberos, visitó esta mañana la zona asolada por el tornado o tormenta eléctrica, verificando la destrucción y desolación en Pucara y La Tamborada, ya que observó calaminas, vigas y árboles en el suelo, que según testimonios de los vecinos, volaron como papeles.
Los pobladores muy atemorizados, le relataron que jamás en la historia de Cochabamba habían visto un fenómeno de esas proporciones, que causó terror y estragos en la zona sur. El tornado no es propio de la topografía de este valle, pero las elevadas temperaturas provocaron las condiciones para la irrupción de este fenómeno.
El insólito hecho natural, según técnicos y vecinos, se hizo visible desde las 17:00 en distintos puntos de la ciudad porque el ambiente se nubló y aparecieron nubes muy raras, pero desencadenó su furia aproximadamente a las 17:15 afectando esas y otras zonas aledañas.
Novillo constató que las calaminas que volaron por los aires se encontraban aún en los lotes baldíos, y otros destrozos en los techos y muros de las viviendas. El paisaje desolador le obligó a instruir una evaluación y la máxima cooperación a las víctimas del tornado.
“Vamos a cooperar a todos los afectados con material de construcción y otras necesidades urgentes. Lo que debemos agradecer, es que sólo se registraron daños materiales y no humanos”, agregó.
El tornado o tormenta eléctrica, como fueron denominados, fue precedido de un estruendoso ruido parecido a una “volquetada” de piedras y pasado el fuerte viento cayó lluvia y granizo en la zona, acentuando los temores y pánico de los vecinos.

ABI








