El capitán de The Strongest, Pablo Escobar, cargó en brazos a Benjamín, su tercer hijo que vino al mundo ayer en una clínica privada de La Paz, y enlazó el feliz acontecimiento con un otro gran deseo: “Dicen que todo niño viene al mundo con un pan bajo el brazo, espero que mi bebé haya traído también el título o el trofeo de campeón”, matizó el atigrado, que sueña con levantar la Copa liguera antes de que concluya el año.
Hace siete meses, cuando Escobar jugaba en el Botafogo de Brasil, en una entrevista concedida a Marcas, anunciaba la llegada de su tercer niño, pero no pensó que nacería en Bolivia, porque en sus planes de entonces no estaba volver aún a filas de The Strongest.
“Desde entonces hasta ahora se dieron muchas cosas. El hecho de que esté aquí, jugando en filas del Tigre nuevamente, ya es algo nuevo, y el destino quiso que mi niño naciera en La Paz. La verdad es que siento mucha emoción y alegría, sobre todo porque las cosas salieron bien. Mi esposa está bien y el bebé está fuerte y sanito. Este 21 de noviembre estamos muy alegres por la llegada de Benjamín, que nació a las 08.00”.
Pablo Escobar no asistió ayer a la práctica gualdinegra en Achumani, lógicamente gozó de un permiso especial por el acontecimiento familiar. “La llegada de mi hijo es otra razón que tengo para salir adelante y ojalá que la siguiente alegría sea obtener un premio con el club” en el torneo liguero que está en plena disputa.
“Lo primero que le dije —narró— fue ‘bienvenido a este mundo’. Le dije que lo voy a llenar de amor y cariño, igual que a mis otros dos hijos, y que crezca sanito y fuerte”. Benjamín es el segundo hijo paceño de Escobar, después de que Mateo viniera al mundo hace cuatro años, cuando también integraba las filas gualdinegras.
“Ya tenemos una familia más grande: mi esposa Daniela, mi hija mayor Florencia, el pequeño Mateo y ahora Benjamín”, enumeró el capitán del conjunto gualdinegro. Benjamín —se le ocurrió— será otro que me reclamará que juegue bien en la selección.
Escobar agradeció la visita de sus suegros Juan y Angélica, quienes llegaron a La Paz desde Argentina, mientras que sus padres, Daniel Escobar y Graciela Olivetti, “nos han expresado su alegría desde Asunción”, donde radican.
Como no podía ser de otra manera, también The Strongest sumó ayer un nuevo integrante. “No sólo se trata de mi segundo hijo paceño, sino el quinto stronguista de la familia”, ratificó Escobar padre, que está alegre de que Benjamín haya nacido bajo la bandera atigrada.
Los datos
El tercero
Pablo Escobar contó que su primera hija Isabel nació en Argentina y los dos menores, Mateo y Benjamín, en La Paz.
Muchos goles
Pablo le dedicó a Mateo muchos goles, incluso uno internacional, y quiere lo mismo para Benjamín.
‘Me siento un boliviano más’
Cuando Pablo Escobar comenzaba su carrera profesional y a la vez conformaba su familia con Daniela Goyechea, no se imaginaba que su vida daría un giro con rumbo a Bolivia.
Por la cabeza del mediocampista, que de niño se inició en las inferiores de Olimpia, allá en su natal Asunción, no pasó que su hija mayor Florencia naciera en Argentina y que los dos menores vinieran al mundo en suelo boliviano; tampoco se imaginaba que sería un ídolo del club profesional más antiguo de Bolivia, como The Strongest, y que adoptaría la nacionalidad boliviana para defender la camiseta nacional.
“Son muchas cosas las que me pasaron, y todo lo relacionado con Bolivia siempre fue hermoso, tanto en mi carrera profesional como en mi vida familiar. Aquí en La Paz me pasaron cosas muy trascendentales dentro y fuera de la cancha. Con todo respeto y cariño me siento un boliviano más, como el resto de los compatriotas, por eso también decidí adoptar la nacionalidad boliviana”, manifestó.
Escobar debutó en Olimpia en 1998, luego jugó en Nacional, después saltó a Gimnasia y Esgrima de Jujuy (Argentina), donde estuvo cuatro años para después arribar a Bolivia, mediante la puerta que el orureño San José le abrió en 2004.
Después le tocó The Strongest y antes de volver a la que hoy es su casa tuvo un ‘tour’ por el Cerro Porteño paraguayo y los brasileños Ipatinga, Santo André, Mirasol, Ponte Preta y Botafogo de San Pablo.
El Tigre no ve peligrar el pase
Más allá de la derrota sufrida el domingo en Trinidad ante Real Mamoré (1-0), los atigrados tienen la convicción de lograr sin mayores apuros la clasificación a la siguiente ronda del torneo Apertura.
No es para menos, porque The Strongest les lleva cuatro puntos a La Paz FC y cinco a Real Mamoré, los equipos que en teoría deberían pelearle la clasificación a cuartos.
“Tenemos que estar tranquilos, tenemos que confiar en nosotros, confiar en el trabajo que realizamos al mando de nuestro cuerpo técnico. Nos apena, nos duele perder así (en el final del cotejo en Trinidad), pero por suerte la revancha está a la vuelta de la esquina y esa posibilidad no tenemos que desaprovecharla”, afirmó el guardameta Daniel Vaca.
The Strongest visitará el jueves a Aurora y después jugará dos partidos seguidos —los últimos de esta fase— como local frente a Nacional Potosí y Oriente.
El zaguero Matías Marchesini lamentó que otra vez hubo distracciones en la pelota parada y que faltó definir las oportunidades creadas. “Merecíamos de lejos volver con el triunfo, pero el arco (de Real Mamoré) se cerró y también se debe reconocer que faltó frialdad para anotar”.
El plantel atigrado reanudó ayer su preparación en el estadio de Achumani, donde evaluó la presentación del domingo y cumplió una labor regenerativa.



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