La Razón / AFP / Mar del Plata.-
Muchos años pasaron desde que en 1986 la prueba casi fue decapitada por un accidente de helicóptero que costó la vida a su creador Thierry Sabine, el cantante Daniel Balavoine, la periodista Nathalie Odent, el técnico de radio Jean-Paul Le Fur y el piloto François-Xavier Bagnoud.
La nave evolucionaba por el desierto de Teneré, cerca de Tumbuktú, y se estrelló contra una duna durante una tormenta.
El accidente apareció como seria limitante a la continuidad de una competición provocadora y costosa.
Sus detractores organizados en poderoso lobby no escatimaron esfuerzos, bien para entorpecer sus largadas a instancias del cantante Renaud o para recurrir a una actitud anti-post-colonialista que, en trabajo de hormiga, comparaba la caravana del Rally en Sahel —zona de clima semiárido— con infames colonizadores armados de África Occidental francesa.
Pero no fueron ni un talentoso cantante ni algunos intelectuales alemanes vegetarianos quienes pusieron las mayores piedras en el camino y desplazaron al Rally del continente.
En 2008, una organización integrista, islamista, combatiente y respetuosa de las costumbres y religiones locales, según su propia definición, obligó al Dakar a tocar retirada.
Brazo de Al Qaida en el Maghreb Islámico, ese grupo había amenazado a la prueba y aún antes, en diciembre de 2007, cuatro turistas franceses fueron asesinados en Mauritania, donde tres militares perdieron la vida dos días más tarde en el norte del país.
El dilema era simple: o el Dakar moría bajo las amenazas o se exiliaba muy lejos, al otro lado del Atlántico donde son bien recibidos aquellos que saben sostener un volante.
Etienne Lavigne, el patrón del Rally y de la ASO (Amaury Sport Organization) miró hacia el oeste, más allá del océano. La patria del mítico quíntuple campeón mundial de Fórmula 1, Juan Manuel Fangio, le tendía los brazos.
Y en ese lugar el Dakar, denominado así desde entonces, se reencontró con el brillo perdido.
Lo que viene. Por cuarto año consecutivo la competición se llevará a cabo en Sudamérica.
Mejorando lo que ocurrió en las anteriores ediciones, llevadas a cabo en Sudamérica, el Rally Dakar 2012 constará de 14 etapas, con la particularidad de que esta vez el paradero final será en Lima, Perú, en lugar de la tradicional Buenos Aires.
Asimismo, la largada varió de locación: Mar del Plata, a partir del 1 de enero, y se correrán casi 9,000 kilómetros desde este balneario, uno de los más importantes de Argentina hasta la Plaza Mayor de Lima, el día 15.
Como Argentina y Chile, Perú entró en el trazado de la prueba y en la cola de espera están Paraguay Uruguay, Brasil y Bolivia que tocan a la puerta y pretenden también su lugar.
“Tendremos un dispositivo similar a una táctica de fútbol. Haremos un 5-5-4: 5 etapas en Argentina, 5 en Chile, más la jornada de descanso, y 4 en Perú. Eso hace que tengamos dos días más de carrera o sea 14 contra 12 del año pasado”, explicó Lavigne.
Luego de una primera jornada, el 1 de enero, que se desarrollará “sobre un cordón de dunas” tras la partida, el Rally atacará la pampa argentina y luego se dirigirá al norte bordeando la Cordillera de los Andes que atravesará en el paso San Francisco, entre Fiambalá en Argentina y Copiapó en Chile (donde se cumplirá la única etapa de descanso).
Después la caravana retomará un largo tramo hacia el norte a través del célebre desierto de Atacama, antes de ingresar a Perú.“Desde el ingreso a Chile y hasta el arribo a Lima, habrá 7-8 etapas de puro desierto y arena con una parte peruana muy interesante, suntuosa, excepcional”, apuntó Lavigne.
Sobre la línea de partida en 2012 estarán representadas cincuenta nacionalidades: el rally-raid auto-moto-quads-camiones Dakar sigue con vida y goza de buena salud.
LOS DATOS
Primera ediciónEn 1979 fueron 170 los vehículos (80 autos y 90 motocicletas, llegando al final 50 y 24, respectivamente), que recorrieron 10 mil km por Francia, Argelia, Níger, Malí y Senegal.
La que viene Están anotados 464 vehículos, entre ellos 170 automóviles, 193 motos, 25 quads y 76 camiones de 50 distintas nacionalidades.
Trágica En 1986 fue la edición con más muertes: siete personas, entre ellas el motociclista francés e inventor del recorrido, Thierry Sabine.


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